Cómo solucionar problemas de parejas CASI exitosas

por Cristina Ropero
Conociendo los motivos más comunes a los que se enfrentan las parejas potencialmente ganadoras
como solucionar problemas de pareja

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Este artículo te interesa si quieres conocer los motivos por los que las parejas entran en crisis para reconocerlos al vuelo y actuar.

Al contrario de lo que a veces podemos pensar, los problemas más comunes en las relaciones no son sólo discutir.

Entender qué cosas son normales y cuáles no, es la diferencia entre las parejas exitosas y las que no lo son.

Recuerdos de una vida juntos o la historia que pudo ser.

Presta atención.

Te pongo en situación con una breve historia

Tengo un amigo de esos que cuando se sacó el carné de conducir le regalaron un coche nuevo.

Otros no tuvimos tanta suerte.

Este chico, al que llamaremos Fran, cuidaba muchísimo el coche: lo limpiaba cada fin de semana, lo guardaba en el garaje, le miraba el aceite y las ruedas de forma regular, le pasaba una capita de cera, revisiones en la casa oficial…

Lo tenía entre algodones.

Pero se acostumbró:

  • Empezó a darle pereza darle brillo
  • Las revisiones mejor en el taller de Manolo
  • Acelerones y frenadas bruscas
  • Siempre lo llevaba en reserva

Lo de limpiarlo ya otro día si tal.

No es que quisiera cuidarlo mal. Simplemente, lo fue dejando.

Poco a poco aparecieron ruiditos, raspones, averías… nada fuera de lo común.

Eso sí, el coche acabó pasando a mejor vida, claro.

Bye bye.

Si Fran lo hubiese cuidado siempre igual que al principio (o moderadamente similar), seguramente el coche le hubiera durado más, e incluso puede que aún lo conservase.

¿Estás de acuerdo, no?

Pues tu relación es igual. No hay que esperar a que se estropee.

Puedes cuidarla día a día, y notar esos ruiditos que van apareciendo, esas pequeñas cosas que, aunque parecen normales, son señal de que toca mantenimiento.

Vamos, que no hay que esperar a estar mal para arreglar las cosas.

Te presento los motivos más comunes por los que las parejas tienen conflictos, y después te cuento qué puedes hacer al respecto.

Conflictos y problemas de pareja comunes

Te contamos 12 causas bastante más comunes de lo que parece.

1. De comunicación: mi pareja no quiere hablar de nuestros problemas

problemas de comunicacion en la pareja

Muy típico.

Se suele dar cuando uno de los miembros de la pareja no quiere hablar de los problemas. Es más de guardarse las cosas y acabar explotando.

También cuando hay una comunicación disfuncional, en la que uno de los dos le echa las culpas al otro, haciéndole sentir culpable (a veces sin explicar claramente por qué)…

Se lava las manos, como Poncio Pilato.

La otra persona no es capaz de ponerse en el lugar de su pareja, no entiende qué ocurre, o qué podría hacer.

Falta de comunicación.

Ambigüedad.

Confusión.

Esto lleva inevitablemente a peleas, falta de confianza, rencor, y a que todo el ciclo se retroalimente, con lo que los conflictos siguen produciéndose.

2. Sexuales: ¿qué pasa cuando no hay relaciones en una pareja?

Seamos serios.

El sexo es una parte importante en una relación.

MUY importante.

Y aunque la pasión del principio pueda pasar, esto no quiere decir que no tener relaciones sea normal.

Además, para algunas personas este tema resulta complicado de tratar, por lo que a veces ni si quiera se habla con la pareja.

Hay quienes nunca se han parado a ver qué les gusta a cada uno en la cama y qué no.

De locos.

¿Cómo vais a estar al 100% si no sabéis lo que os gusta a cada uno?

Suponer que lo que hacéis siempre es todo lo que hay es un gran error.

Esta falta de complicidad genera malestar y frustración, que da lugar a falta de relaciones sexuales.

Sentaos a hablar del tema:

  1. Qué os gusta a cada uno, y qué no (aunque siempre haya sido así, los gustos cambian).
  2. Puede que simplemente haya falta de tiempo o del momento propicio.
  3. Si hay falta de líbido, investigad a qué se puede deber: sensación de hacer siempre lo mismo, cansancio, rutina (siempre la misma hora, siempre en el mismo sitio, siempre igual), falta de preliminares, inexistencia de seducción…
  4. ¿Hay otros problemas que afectan a este tema? Como roces acerca de los niños, de la casa, acerca de la familia, discusiones por otros temas… todo eso puede afectar.

No tiene por qué haber otra persona. Simplemente, que haya que resolver los temas que hay alrededor.

Igual que estando soltero no te acostarías con alguien un fin de semana cuando estás que te caes de sueño, te aburres, esa persona no tiene la higiene que debería, con la que has tenido una discusión o que no te ha hecho caso…

… estando en pareja es lo mismo.

Así que son dos cosas:

  1. No te tires piedras: resuelve los problemas pendientes
  2. Toma la iniciativa: seduce, presta atención, ten detalles, busca el ambiente idóneo… y sobre todo, háblalo.

3. Falta de tiempo de calidad

Es de los puntos más frecuentes.

El hecho de no pasar tiempo juntos hace mella.

La relación se estanca, aparece el aburrimiento, da la sensación de rutina.

Llegáis a casa de trabajar, el gimnasio, los críos… cuando os queréis dar cuenta tú y tu pareja estáis bostezando en el sofá.

La vida pesa.

Sí, estáis juntos para cenar y para ver series de Netflix, pero dime la verdad: ¿pasáis tiempo de calidad juntos?

¿Hacéis planes de pareja? ¿Os dedicáis tiempo?

Si no es así, ya podéis empezar a trabajar en este aspecto.

Si os cuesta, podéis proponer un plan a la semana cada uno, e incluso poner un calendario en la nevera para fijar las fechas en las que haréis cosas juntos.

No suena muy romántico, pero es más útil de lo que parece.

4. Falta de proyecto de vida común

Por mucho que os queráis, la relación está abocada al fracaso si tenéis planes de vida diferentes.

Ojo, parece obvio pero no lo es.

Ideas como…

  • Tener hijos o no tenerlos
  • Vivir fuera o estar cerca de la familia
  • Abrir un negocio o no arriesgar

Coincidir en cierto estilo de vida, vaya.

Hay gente que tras diez años de relación se despiertan y descubren que tienen formas distintas de ver la vida.

A ver qué haces ahora. Mejor ser claros desde el principio y hablar de estos temas.

Vale, si te acabas de echar novio no te vas a poner a hablar de esto.

Daría mal rollo.

Pero si ya lleváis un tiempo juntos… estaría bien hablar del tema.

5. Discusiones constantes de pareja: ¿por qué discutimos tanto si nos queremos?

Hay quienes parecen más dos políticos en el congreso que dos personas que se quieren.

Igual que con solo los cimientos no construyes una casa, el amor no es suficiente para sostener una relación.

Cuando dos personas tienen fricciones que resolver, estas acaban saliendo a la luz.

porque discutimos tanto si nos queremos

Si es tu caso, seguramente te hayas percatado de que tenéis varios días seguidos sin estar mal, e incluso momentos buenos en los que parece que todo va a mejor.

Pero de repente discutís.

Normalmente por tonterías.

No es que la relación se esté yendo al traste por esas cosas, es que hay problemas subyacentes que no habéis resuelto.

La cuerda está demasiado tensa, y cualquier cosa la puede hacer saltar. Entonces volvéis a discutir, y de nuevo todo está fatal, y luego volvéis a estar mejor… y así.

La mejor manera de romper este bucle es buscar qué cabos están sueltos y trabajar sobre ellos.

6. Celos y desconfianza

Los celos y la desconfianza en la otra persona pueden aparecer en toda relación.

Ocasionalmente.

Lo que no es sano es tener celos patológicos, y que estén presentes de forma constante en la relación, provocando interferencias en la misma.

No vale eso de Yo soy celoso… solo si me dan motivos

¿Los celos generan peleas?

¿Terminan en prohibiciones?

¿Te molesta que se tome algo con un amigo/a?

¿Le miras el móvil a ver si ves algo?

Si los celos pasan por estos puntos, e incluso se reflejan en cierto aislamiento, entonces son un problema.

Normalmente, los celos están relacionados con ideas irracionales acerca del funcionamiento de las relaciones de pareja, así como con problemas de autoestima.

También puede generarse desconfianza si ha habido alguna infidelidad o han aparecido terceras personas, existiendo entonces rencor todavía.

7. Tareas del hogar

Ay, la convivencia.

Qué bien suena antes, y qué duro puede hacerse después. Si hay niños ya ni te cuento.

¿Quién no ha tenido algún incidente con este tema?

Normalmente, las desavenencias llegan porque uno de los dos tiende a hacer más que el otro. A veces de forma consciente por parte de este, y otras pensando que las tareas están igual de repartidas.

Si hay problemas en este sentido, lo mejor es acordar qué va a hacer cada uno y establecer un reparto de tareas.

Puede que un cuadrante sea útil (como en los pisos de estudiantes).

Si uno de los dos no está de acuerdo o no quiere asumir responsabilidades… entonces hay un trabajo mayor detrás que hay que abordar.

Los dos tenéis que estar a gusto.

Lo de trabajar para otro, mejor para el ámbito laboral.

8. El móvil y los videojuegos

Lo que para unos es un entretenimiento, para otros deriva en una falta de atención constante.

que pasa cuando no hay relaciones en una pareja

Si por estar con el móvil no te enteras de la mitad de lo que te dicen, o descuidas tus responsabilidades por jugar a los videojuegos, entonces es un problema más.

De nuevo, la solución pasa por definir límites:

Cuánto tiempo se puede jugar y tras haber hecho qué tareas, cuándo se puede coger el móvil y cuándo no: ¿en la cena? ¿después? ¿Durante X horas al día?

9. Drogas, alcohol, apuestas…

Aunque no es tan frecuente, estos casos también se dan.

El uso de drogas (aunque solo sea de forma ocasional), así como beber más de la cuenta, son un motivo lógico para que el otro miembro de la pareja no se encuentre a gusto.

Sobre todo si va asociado a situaciones incómodas.

Otros vicios son las apuestas, que pueden desembocar en problemas económicos.

De nuevo, aplicar el sentido común: si este tipo de cosas producen interferencia en la relación, ya sea a nivel personal o económico, entonces son otro punto a resolver.

10. Problemas durante el embarazo

Aunque la llegada de un bebé pueda ser una etapa llena de ilusión, lo cierto es que aparecen muchos conflictos.

¿A qué se deben?

  • Reducción de las relaciones sexuales: cambios en la líbido, reparo a hacerlo…
  • Cambios hormonales en ella que afectan a su manera de sentirse y actuar (mucho más irascible, temperamental, sensible, náuseas, vómitos, dificultad para dormir… ).
  • No estar de acuerdo en qué se compra ni en la planificación respecto al bebé
  • La familia tiende a meterse de por medio, que suelen estar ahí y opinar por todo

Estos motivos derivan en peleas.

Lo mejor es hablar del tema e intentar ponerse de acuerdo cediendo un poquito los dos, a sabiendas de que es una situación temporal.

¿Otros motivos?

Que sea un hijo no deseado, no tener la situación económica adecuada, que sea un hijo para salvar la relación…

11. Después de tener un hijo

Vale, ha nacido el bebé.

¿Y ahora?

Ahora el centro de todo pasa a ser él.

Supone reestructurar la pareja, el tiempo, la convivencia, las relaciones con la familia y los amigos… Un giro 360 para el que no te preparas.

No hay calentamiento.

Un día tienes todo el tiempo del mundo y al siguiente se te escapan las horas.

La madre está pasando por muchos cambios hormonales y psicológicos, que le hacen sentir aislada y abrumada.

Súmale la falta de sueño, que el padre deja de percibir la misma atención por parte de su pareja, que a veces no termina de entender esa actitud…

Y te sale un cóctel de conflicto.

12. Por hijos no comunes

En ocasiones pueden aparecer problemas de pareja por hijos no comunes.

Si existen hijos de una relación anterior, pueden generarse problemas, sobre todo si son pequeños.

Aquí es importante respetar la relación de tu pareja con sus hijos. A fin de cuentas, para ella son lo más importante.

Luego, habla con la otra persona hasta qué punto puedes implicarte.

Algunos puntos clave para que las cosas vayan mejor:

  • Muéstrate tal y como eres con los niños
  • Demuestra que te interesas por ellos y los valoras
  • Participa en su vida social
  • Respeta a su padre/madre biológico
  • Gánate su respeto
  • No trates de que te llame papá o mamá

¿Y qué hacemos para afrontar todo esto?

Lo más importante: reconocer que algo no va bien entre vosotros.

Luego, los pasos son claros:

  1. Identificar los problemas
  2. Marcar límites
  3. Dejar claro cómo quiere vivir cada uno
  4. Comprometerse a hablar las cosas cuando aparezcan las dificultades

Como si fuera tan fácil.

¿Qué pareja no ha entrado nunca en una rueda de la que no puede salir?

Como ves, los problemas de pareja más comunes son precisamente eso: comunes.

No hace falta llegar a puntos extremos para arreglar las cosas.

Mira, hay tres tipos de parejas:

  • Las que tienen problemas y los tienen siempre, o que terminan dejándolo.
  • Las que tienen problemas y leen blogs.
  • Las que dan el paso y solucionan las cosas.

Si vosotros queréis ser de las últimas, volver a ser los que érais y alcanzar niveles de complicidad que no sabíais ni que existían, pero os cuesta, hay dos cosas que podéis hacer.

La primera, venir a terapia de pareja con nosotras.

Lo hacemos online, y tratamos problemas normales, para parejas normales.

Y la segunda, apuntaros para recibir en el email una serie de consejos rabiosamente prácticos que seguro que os ayudan.

Tenéis ambas opciones aquí:

¿Y tú, cómo arreglas los problemas con tu pareja?

¿Os comunicáis con frecuencia, o sois más de meterlo debajo de la alfombra?

Cuéntame en los comentarios un momento tenso que te vino a la cabeza y cómo lo resolviste.

¡Te leo!

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Escrito con ❤️ por Cristina Ropero

Soy la típica a la que todos van a contarle las cosas que no le cuentan a nadie más. Además, soy deportista, cocinera, viajera, testaruda... Y Psicóloga. Eso también.

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